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Adalid Maganda: el árbitro que venció al racismo

Jueves 13 de Febrero de 2020

Que el fútbol no es solo un deporte de once contra once y que nos puede mostrar ejemplos de superación frente a situaciones muy complicadas, nos lo demuestran casos como el de Adalid Maganda. Un árbitro de raíces afroamericanas y de tez oscura que sufrió un caso de racismo por parte de sus dirigentes en la Comisión de Árbitros. Fue despedido de su puesto y tras una lucha incesante por recuperar su trabajo, no solo lo logró, sino que recientemente ha vuelto a la Liga MX. Sus buenas actuaciones le avalan, aunque el camino para llegar de nuevo hasta la máxima categoría no ha sido sencillo.

Aunque su senda llena de espinas había comenzado anteriormente, fue en abril de 2018 cuando se conocía la noticia de que era apartado del arbitraje. La organización dirigida por Arturo Brizio le informaba que era suspendido de empleo y sueldo y le daban como motivo su bajo rendimiento. Entonces Maganda entendió que el encuentro entre Cafetaleros de Chiapas y Club León de Copa MX había sido el último que podría dirigir en el sistema de ligas mexicano. Pero el trencilla tenía claro que las razones eran otras. No eran cuestiones deportivas las que le dejaban sin empleo. No se iba a quedar quieto.

Adalid detalló conversaciones tanto con Brizio como con el también ex árbitro Jorge Gasso en las que le llamaban literalmente “negro”, se burlaban de él y trataban de dejarle mal frente a otros compañeros. Todo parecía ser fruto de una antigua rencilla entre dirigentes de la comisión de arbitraje. La batalla por la presidencia de la institución que libró Brizio con Edgardo Codesal fue muy intensa, y Maganda siempre había defendido a Codesal y había manifestado su preferencia porque este siguiera en el puesto que ocupaba por entonces. Sin embargo, la nueva gestión se proclamó vencedora y con el tiempo llegaron las faltas de respeto a los considerados como desleales.

Maganda recordó esa etapa y la definió de esta manera: “Recibía mucho apoyo de Edgardo Codesal y de Gilberto Alcalá. Fui uno de los tres árbitros en todo el país que defendió al doctor Codesal para que no lo corrieran. En ese momento entró Brizio y me empezó a apartar. Ya no me daban juegos. Hasta que al final también me corrieron”. Con mucha indignación y siendo consciente del trato recibido, el colegiado buscó refugiarse en los insultos racistas para tratar de defenderse de un despido improcedente. Y eso que Adalid es originario de Huethuetán, un pequeño poblado situado en la localidad de Azoyú, perteneciente al estado de mexicano de Guerrero.

El árbitro inició desde ese momento una huelga de hambre en las afueras de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) para que su caso fuera sonado. Y además, emprendió acciones legales para tratar de recuperar su trabajo. Los órganos de la justicia admitieron a trámite sus quejas y eso removió la conciencia de Brizio y su séquito. No le interesaba seguir teniendo un escándalo como ese encima y había que librarse del problema y de la presión social recibida lo antes posible. El juicio sería duro y con un adversario en frente dispuesto a todo. Por ello, acabaron cediendo y devolvieron a Maganda lo que era suyo.

Casi después de un año sin arbitrar, llegaba el mensaje más deseado para este colegiado: “Adalid Maganda volvió a la Federación Mexicana de Fútbol el 2 de enero. Ha estado entrenando y cuando se sienta fuerte presentará las pruebas físicas. No hay rencores, no hay nada de rencillas. Todo eso se terminó”, dijo Arturo Brizio. Unas semanas después, Maganda pasó las pruebas en las instalaciones de la FMF en Toluca y supo que volvería a vestirse de árbitro. Eso sí, empezando desde abajo. Las categorías inferiores y la Liga de Ascenso MX le vieron pasar con buenas actuaciones, aunque también dejaron algún episodio para olvidar.

En un choque de categoría sub-20, el azoyuteco fue acusado de discriminar a futbolistas y tener una actitud bastante fea con ellos. La FMF inició sus investigaciones pertinentes, pero la cosa no fue a más. Maganda siguió subiendo su caché y en este Clausura 2020 ha vuelto a arbitrar un partido de Primera División. Fue en el encuentro de la jornada 1 entre Necaxa y Monterrey, el cual subió su popularidad de sobremanera. Y es que eso es en lo que se ha convertido Maganda ahora, en una marca propia digna de seguir muy de cerca.

“Maganda supone para muchos aficionados un ejemplo de superación, pero además se ha convertido en un reclamo para la liga. Sus partidos son muy seguidos y analizados. Incluso en las apuestas, los choques arbitrados por él han aumentado su popularidad. Un beneficio para el fútbol mexicano”, comenta Antonio Caro, editor jefe de la web especializada casasdeapuestas.bet. Es el fenómeno del fútbol que todo lo envuelve y todo lo magnifica. El público despierta interés y se ve movido por el morbo que implica tener a Adalid de nuevo en la Liga MX.

Parece que Maganda seguirá teniendo sus asignaciones en la máxima categoría. El árbitro ha vuelto para quedarse, después de ser protagonista de una mancha algo oscura en la administración de la Comisión de Árbitros, que no ha dejado de rectificar por el daño causado. Un episodio que cierra su círculo con la vuelta a la normalidad.




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