Opinión

MITOS DE LA FORTALEZA DEL PESO

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El peso mexicano ha dado muestras de fortaleza en no pocas ocasiones bajo la égida del actual gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

Baste mencionar que ha resistido diferentes crisis y hechos internacionales entre los que podemos citar por ejemplo, la derrota del polémico magnate estadounidense Donald Trump, en las elecciones del vecino país del norte, o los vaivenes económicos derivados de la pandemia mundial por COVID-19.

Pero además habría que recordar decisiones del propio AMLO que han puesto en predicamento a la moneda mexicana como la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en el 2018. 

El presidente ha alardeado en varias ocasiones respecto a la fortaleza del peso como un logro de su gobierno señalando además un concepto que ya no aplica en el mercado ni en la vida económica nacional, mucho menos en el mercado cambiario, el de la devaluación. Así lo subraya el especialista en temas económicos Antonio Sandoval, quien ha publicado para Alto Nivel, 5 mitos sobre la fortaleza actual del peso mexicano y que aquí comparto.  

El tipo de cambio es un indicador clave para la economía mexicana. Afortunadamente lejos están aquellos tiempos en los que la política cambiaria se fijaba desde el poder político. 

En otras épocas, el desempeño del peso obedecía casi exclusivamente a la trayectoria de la economía y sus cifras, o al manejo del Ejecutivo. Los tiempos han cambiado, hoy este factor, el del desempeño económico del país, es uno más, no menos importante pero tampoco el único determinante. Amén de la autonomía del Banco de México (Banxico).

De hecho, el comportamiento del peso, cuando menos en el último año, poco tiene que ver con las cifras nacionales o la situación económica de México; está totalmente ligado a factores externos. 

Especialmente, no podríamos entender el desempeño de la moneda mexicana en los meses recientes y su relativa fortaleza, sin la participación de un banco central extranjero, el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, la mítica Fed.

Lo anterior, amén de que la divisa nacional ya no se devalúa, sino que se aprecia o se deprecia, pareciera una nimiedad el uso de un término diferente, pero no lo es.

Estos son algunos de los mitos que se han generado a propósito de la relativa fortaleza del peso. Decimos relativa porque, si bien la moneda mexicana ha bajado de 25 a 20 pesos por dólar entre marzo de 2020 y abril de 2021, esto no obedece a la situación nacional y nada garantiza que un mal día regrese a este nivel, o incluso más arriba.

Mito 1: El peso está fuerte por las finanzas nacionales

Es cierto que se ha mantenido la disciplina financiera, esto es un factor que juega a favor de la moneda nacional, pero no el único. Si fuera por cuestión de finanzas públicas sanas, la moneda nacional podría estar incluso más fortalecida. Recordemos que en el último año México ha mantenido una férrea disciplina financiera, a contracorriente del mundo entero que ha relajado el gasto público para contrarrestar los efectos de la pandemia.

Más todavía, México lleva décadas de disciplina fiscal y, no obstante, el peso se ha depreciado en distintos periodos.

Mito 2: El peso se devalúa

La moneda mexicana ya no se devalúa, sino que se aprecia o se deprecia de acuerdo con las condiciones de los mercados. El término de la devaluación corresponde al siglo pasado. La última ocasión que el peso se devaluó fue aquel memorable 21 de diciembre de 1995, cuando pasó de 3.19 a 3.95 pesos por dólar, una devaluación de 23.82 por ciento, con lo que se puso fin a la era de los tipos de cambio controlados y con ello a las devaluaciones.

¿Cuál es la diferencia?, que una devaluación era un ajuste abrupto del precio del tipo de cambio sin que este recuperara el nivel previo. El mejor ejemplo de lo que es la apreciación y/o depreciación de nuestra moneda (término correcto bajo las condiciones y el régimen cambiario actual), es precisamente lo que sucedió el año pasado, cuando el peso llegó a 25 pesos para recuperarse a los niveles actuales de 20 unidades.

Nunca en la historia de las devaluaciones la divisa se recuperaba después del ajuste, hoy lo puede hacer porque está sujeto a la libre oferta y demanda.

Usar el término devaluación es incorrecto, el peso ya no se devalúa, es decir ya no pierde abruptamente su valor para no recuperarlo nunca más; ahora el peso se aprecia o se deprecia de acuerdo a una serie de factores que los mercados consideran.

Mito 3: La actual fortaleza del peso es un premio a la estrategia económica

No, el peso se ha fortalecido por una serie de factores más bien ligados al contexto global, de manera especial a uno de ellos: el nivel actual de las tasas de interés en los mercados mundiales, sobre todo en las naciones industrializadas.

Con tasas en cero por ciento, el premio de 4 por ciento que paga México es un “mundo de diferencia” y los capitales llegan al mercado mexicano, que tiene relativa certidumbre respecto a otros destinos, para aprovechar este beneficio de 400 puntos base.

Si se tratara de ser sinceros y utilizar términos de antaño, la actual fortaleza del peso obedece más que a la estrategia económica, a la presencia constante en los mercados nacionales de los llamados capitales golondrinos.

Mito 4: Nunca el peso se había mantenido tan fuerte.

Muchas ocasiones ha sucedido eso, incluso por un periodo mayor de tiempo frente a los dos años y medio actuales, en los que de hecho no se registra estabilidad sino elevados niveles de volatilidad considerando que la moneda nacional ya llegó a 25 pesos en cierto momento.

Esos periodos largos de estabilidad en el tipo de cambio son conocidos como la era del superpeso; uno de los más conocidos es el que se registró entre los años 2003 a 2007, la era del superpeso incluso trascendió dos administraciones federales.

 Mito 5: Nada tienen que ver los bancos centrales del mundo en la fortaleza del peso.

Todo lo contrario, no se entendería la recuperación de la moneda nacional desde sus mínimos del año pasado (máximos para el dólar), sin la participación de la Fed de Estados Unidos. Este banco central, el más importante del mundo, ha extendido a su contraparte mexicana, el Banco de México, una línea de crédito swap por hasta 60 mil millones de dólares para contrarrestar periodos de volatilidad contra el peso en los mercados cambiarios nacionales e internacionales, cifra que fue crucial en los momentos de mayor presión para la divisa nacional.

De estos recursos se han utilizado poco más de 20 mil millones de dólares, una tercera parte. Sin la Fed, el peso no estaría en el nivel actual y el banco central mexicano tendría menos reservas internacionales de los 195 mil millones de dólares que hoy tiene.

Opinión.salcosga@hotmail.com

@salvadorcosio1

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